jueves, 29 de julio de 2010

A Fuego Lento...

A fuego lento es una de esas típicas expresiones de múltiple significado que en nuestro blog aludirá fundamentalmente a una técnica culinaria, a una forma específica de preparar los alimentos, a una cultura, a unos olores y sabores recónditos que nos transportan a nuestra infancia, cuando nuestras madres y abuelas con gran amor, sostenidas en un saber transmitido generación tras generación, entregaban a nuestros paladares, exquisitos manjares que explotaban mágicamente en nuestros sentidos.

Se requiere paciencia, gusto por la cocina, ritualismo. Primero un ingrediente… minutos más tarde otro… el siguiente, previamente marinado las últimas 12 horas y masajeado a la luz de la luna, como condición necesaria para incorporarse a la fiesta de intercambio de olores y sabores… y así hasta alcanzar el “punto”, el resultado deseado, el manjar supremo. El secreto estará en el tiempo. Si le das tiempo a un guiso, se convertirá en un goce para tus sentidos, alcanzará la perfección, exigirá, luego del viaje astral al paso del fuego lento, que lo dejen descansar con el calor que aun emana, para luego transmitirnos con orgullo y sabiduría su mejor mensaje de amor.

Pero también ‘A Fuego Lento’ traduce un proyecto, una meta, un sentido, un sueño, una estrella, que febrilmente se ha instalado en nuestro entusiasmo y que hoy presentamos a ustedes para ofrecer y compartir los productos gestados bajo nuestro cuidado, mimo y amoroso ‘fuego lento’ transformador.

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